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miércoles, 10 de febrero de 2010

241-¿Facciamo il reportaggio?














Así le proponía, en ese caso con un travieso doble sentido, la actriz Noemí Alan a “Don Mateo”, el peluquero que encarnaba Jorge Porcel, semana a semana, en un programa que fue un éxito de la televisión argentina, a mediados de los setenta del siglo pasado, de ahí que me pareciera muy oportuno utilizar esa frase para titular ésta, la crónica de mis vivencias como la Oriana Fallaci de la mallorquinidad inmigratoria.

El 15 de octubre del año pasado mi computadora me deparó una más de las muchas sorpresas que me ha deparado hasta ahora. El periodista argentino Javier Merás junto con el fotógrafo mallorquín Tomeu Ozonas querían hacerme un…¡reportaje! La entrevista que me proponían sería piloto de una serie de reportajes breves a gente relacionada con Baleares que vive o pasa por Argentina y se publicaría, si se lograba que la propuesta fuera aceptada, nada más ni nada menos que en El Diario de Mallorca.

Según Javier, el interés se debía, entre otros factores, a que mis crónicas sobre inmigración eran super-frikies o friquis, elijan ustedes y tenían, además, buena acogida en la comunidad balear, a través de la página de la Fundación Balear Exterior y otras publicaciones también de origen balear.

Como se imaginarán, lo primero que hice fue sumergirme en Wikipedia para enterarme de que friki o friqui (del inglés freak, extraño, extravagante, estrafalario, fanático), es un término coloquial, peyorativo en algunos casos, no aceptado actualmente por la Real Academia Española, usado para referirse al individuo de apariencia o comportamiento inusual, que se muestra interesado u obsesionado en un tema muy específico del que se considera fanático. Estos temas, conocidos como cultura friki, suelen estar centrados en la ciencia ficción, la fantasía, el manga, el anime, los videojuegos, los cómics y la informática.

De inmediato pensé… “¡Cómo este par de “muchachos” (para mí son dos jovenzuelos) osaba decretar que mis crónicas eran extrañas, extravagantes, estrafalarias!” pero inmediatamente me sentí muy orgullosa. Mi vanidad tradujo esos términos aplicados a ellas, convirtiéndolas en “originales“, “diferentes” , mientras mi ego, alimentado por sesenta años de hija única se sintió, con la nominación, más feliz que Carmen Barbieri con la Estrella de Mar (una actriz y cantante argentina que hizo demasiado alboroto por un premio relativamente significativo).

A partir de ahí comenzaron los preparativos, porque, ya que una iba a pasar a la posteridad periodística, lo menos que podía pedirse era que el hecho la tomara en condiciones. Debí morderme la lengua varias veces para no contar en la peluquería el objetivo de tanta chapa y pintura y hacer otro tanto con algunas vecinas, ya que cada vez que me encontraba con una en el ascensor, me tentaba decirle: “¿Sabe? Me van a venir a ver dos reporteros de Mallorca… mis crónicas están trascendiendo… es que evidentemente, nadie es profeta en su tierra…” pero me daba cuenta de que la señora del 5° estaba más preocupada por la pérdida de agua que debía ocuparme de arreglar en su casa, en mi calidad de integrante del Consejo de Administración, que de mi ingreso a la fama internacional y por lo tanto, me abstuve de comentarios y autobombo, si bien algo de alegría extra debían rezumar mis “discretos” incisivos, pero eso sí, con un silencio modesto de toda modestia, como corresponde a alguien a acostumbrado a las mieles de la fama.

…Y llegó el día: Tomeu y Javier traspusieron la puerta, y no pude evitar (aunque me abstuve también de expresarlo en voz alta) la evocación de quienes fueron aquí, en la Argentina, en la misma época del Don Mateo del introito, una sátira risueña y entrañable de las parejas de reporteros. Porque, díganme, amigos, cómo le explicaba al mallorquinísimo Tomeu, con su mágica bati-cámara, quién había sido “El Preso” en nuestra TV. ¿Y cómo tomaría Javier la referencia a “La Voz del Rioba” y a su “colega” , el popular “Minguito Tinguitela”? Javier tiene un gran sentido del humor, pero así y todo, pensé que lo mejor era evitar referencias más friquis que mis crónicas, y así lo hice.

Sin embargo, cada vez que Tomeu se agachaba, subía o bajaba en pos de una toma diferente, yo no podía evitar el recuerdo de “El Preso”, que encarnado por Vicente Larrusa, nos hacía reír mientras se trepaba al sofá del entrevistado, para obtener una toma alucinante.

Eso sí, compadezcan los lectores a esos dos esforzados reporteros, porque si bien tuve la delicadeza de no hacer referencias televisivas, deben haberse ido de casa…a-go-ta-dos con mi persistente e irrefrenable locuacidad de la que todavía, a cuatro meses del infausto momento (para ellos) me sigo lamentando. Como parte positiva, reconozcamos que material, lo que se dice material para la nota, Javier tuvo de sobra y convengamos en que, mágicamente, como un excelente periodista, lo concretó en su artículo con una síntesis digna de mejor causa.

En cuanto a Tomeu, no es fotógrafo… es mago. Porque tuvo la generosidad de enviarme las fotos obtenidas… y me veo más linda que Merryl Streep en “El Diablo viste de Prada”. ¿Qué pensaron? Ya estoy en el tiempo en que debo compararme con Susan Sarandon o la Streisand, no voy a pretender verme como Angelina, sería demasiado, por muy bueno que sea el autor de las fotografías.

La cuestión es que desde hace cuatro meses entro todas las semanas al Diario de Mallorca, con la esperanza de que el producto de tanto esfuerzo se vea coronado con su concreción en papel en el Suplemento La Almudaina, para que así pueda poner en el hall de casa (¿o mejor en los ascensores?) unas cuantas fotocopias de mi conversión en la Falacci argentomallorquina gracias a la pluma de Javier Merás y a la lente de Tomeu Ozonas. Aunque, por ahora, no he logrado encontrar publicado “Il Reportaggio”, pero como la esperanza es lo último que se pierde…

Cati Cobas

martes, 13 de octubre de 2009

231-De voces y sentires (Caticrónica de la "Trobada" Literaria en el Centro Balear de Santa Fe)

Con mi agradecimiento a la Casa Balear de Buenos Aires, que me permitió participar de estas jornadas inolvidables.

“Tota la meva vida es lliga a tu
Com en la nit les flames a la fosca.”

Bartomeu Roselló-Porcel

“Toda mi vida se liga a ti como en la noche, las llamas, a la oscuridad”. Releo los versos del poeta balear Roselló-Porcel, que hacen referencia al amor por su tierra con los que la Profesora Salvadora Moranta diera por inaugurado el encuentro del que trata esta crónica y que encabezan el diploma con que el Centro Balear de Santa Fe deja testimonio de la “Trobada literària” (Encuentro literario) de la que acabo de regresar y mi corazón revive rostros, miradas, abrazos, momentos de felicidad inolvidables.

Las palabras de Roselló–Pòrcel resumen el sentimiento que nos envolvió durante las jornadas: por nuestras raíces de almendro blanco, estábamos ligados a las queridas Baleares, o, en algunos casos, a la tierra catalana, como las llamas a la oscuridad. Y, a la vez, nos permitíamos florecer, lapachos rosa intenso, afincados aquí, en la palabra, junto a la ribera del Paraná, en nuestra bella y querida Argentina.

¡Qué idea maravillosa la de abrir a quienes estamos interesados en el idioma de nuestros ancestros la posibilidad de conocer cada vez más a quienes se expresaron en él con arte y señorío! ¡Qué posibilidad extraordinaria la de contrastar dos autores con vidas y posturas ideológicas tan distintas y descorrer, merced a su pluma, una parte de la historia del lugar del que vinieron nuestros abuelos, padres o nosotros mismos!

Ya la portada del dossier, con un paisaje muy significativo, nos da una muda bienvenida mientras comenzamos la jornada y Sonia Dutruel, presidenta del Centro Balear de Santa Fe nos lo repite y, la verdad, así, bienvenidos nos sentimos a cada instante.

Salvadora Moranta conduce el encuentro con profundo conocimiento de lo que desea trasmitir, de lo que espera que cada uno de nosotros se lleve del poeta ya mencionado y de Lorenç Villalonga, novelista que cuestiona a través de su pluma y sus personajes, un mundo y una sociedad que en su tiempo y según su óptica, perdían vigencia, decayendo poco a poco.

El salón, en la planta alta del Centro, habla por sí mismo de quienes componen dicha casa balear en la diáspora, ya que en él todo es primoroso: vajilla, manteles, plantas. Los detalles, los pequeños detalles, la pulcritud, el orden y hasta el blanco de las paredes dicen del lugar de donde venimos, de las tradiciones de máximo aprovechamiento de recursos en una forma de ver la economía que tiene carácter ancestral. Todo reluce. Y a la hora del refrigerio, la ensaimada esponjosa y un flao de antología (a cargo de Sonia, que, además de Presidenta es una madona hecha y derecha y nos obsequió generosamente la receta) ponen la nota dulce con sabor balear, precisamente. Bien saben los organizadores del encuentro que como decía el Padre Antonio, mi párroco escolapio, la mística y la “mástica” deben combinarse siempre dando goce al espíritu y al estómago en forma simultánea para completo regocijo de los humanos ¿no creen los lectores?
Por todo eso y por mucho más que sería pesado de escribir y mucho más de leer, párrafo aparte merece toda la Comisión del Centro Balear de Santa Fe y sus colaboradores, que hicieron de nuestra estadía un disfrute permanente.

Pero hoy, además de rostros y sabores, vuelven a mí las voces. Comenzando por la de María del Mar Bonet y su canción Mercè (Mercedes), tan bien elegida por nuestra coordinadora, que en pocos minutos pasó de Salvadora a “Pipi” sin que menguara el respeto que por ella sentimos todos los asistentes a la Trobada. En esa melodía la intérprete mallorquina dice a su mamá, pero mucho más a si misma “Sempre tornaré/ a la nostra platja;/ les ones no em deixen, mu mare,/ allunyar-me’n massa.” (Siempre volveré/ hasta nuestra playa/ las olas no me dejan, madre/ alejarme mucho.). A través de la voz y la palabra de María del Mar, en la lengua que nos convocaba, nosotros también viajamos en colores y perfumes hasta aquella otra orilla al otro lado del océano.

Sin embargo, ésa no es la única voz que resuena hoy en mí. Está la de todos y cada uno de los compañeros que en esos días pudimos conocer y con los que compartimos momentos gratísimos. La de Trinidad, contándonos sus historias de inmigrantes nobles y valientes, la de Joan, con su acento cordobés inconfundible, la de Silvia, y sus poemas, dichos con una entonación inolvidable, así como la de Inés, mostrándonos a cada personaje de la obra de Villalonga de manera impecable pero con el valor agregado de la síntesis.

No podré, seguramente, evocar aquí todas las voces pero hay una que no podré olvidar y que merece mención especial. Es la de Mabel, de Santa Fe, que llenó cada instante de nuestros días de Trobada con los ecos de las melodías más hermosas de ayer y de hoy. Desde la zarzuela a la copla, desde el tango al chamamé fueron desplegados por su cálido entusiasmo en cuanto huequito hubo para la risa y el encuentro más allá de las letras. Y eso hay que destacarlo porque ha sido magnífico, no lo duden los lectores.

Eso sí, además de las voces, hubo, por cierto, muchas otras demostraciones de buena predisposición porque ¿qué decir de la simpatía y cordialidad de las “chicas” de Mendoza, siempre entusiastas y risueñas o del interés y aplicación de la gente de San Pedro, así como de Amalia, representante rosarina? En síntesis, que todos y cada uno de los asistentes puso lo mejor de sí para que la Trobada fuera un acontecimiento inolvidable.

Tal vez por todo esto que acabo de contarles, y por mucho más que recordaremos en silencio, mientras contemplábamos el paisaje del jardín de la Casa de Campo, a orillas del Paraná, me pareció, parafraseando a Roselló-Pòrcel, que…

“apareció el poeta con una rosa en la mano,
recogiendo todas las sonrisas.”


“aparegué el poeta amb una rosa a la má,
Recollint tots els somriures”


Y, seguramente, reconociendo el éxito de la Trobada

“Dios declaró que el escenario era magnífico”

“Déu declarà que l’escenari era magnific”

Cati Cobas

martes, 15 de septiembre de 2009

229-Piratas y Sirenas...Caticrónica para el programa homónimo de Sandra Llabrés en IB3


En Catalán (con la corrección de S.C0vas Adrover)/Castellano

Pirates i Sirenes! / ¡Piratas y Sirenas!

Pirates i Sirenes! Quin títol més just per a un espai a la nit de les Illes Balears! Per somniar i esser feliços escoltant la veu joiosa de tots els qui abordàrem la nau de na Sandra que fa un poc més de dos anys hem va cridar amb la seva veu de sirena , també a IB3 i hem va comunicar màgicament amb tota la meva família perduda per més de quaranta anys…!

¡Piratas y Sirenas! ¡Qué título más justo para un espacio en la noche de las Islas Baleares! Para soñar y ser felices escuchando la voz gozosa de todos los que abordaremos la nave de Sandra que hace un poco más de dos años me llamó con su voz de sirena, también por IB3, comunicándome mágicamente con mi familia perdida por más de cuarenta años!


No ni ha un altre títol més precís que aquest perquè, no sé si ho sabeu, però en Plató ja posava les sirenes com a custòdia de “Les Illes Afortunades”, unes illes mitològiques a on la bona gent vivia per a sempre custodiada per totes les deïtats de l'Olimp.

No hay otro título más preciso que éste porque, no sé si lo sabéis, pero ya Platón ponía a las sirenas como custodia de "Las Islas Afortunadas", unas islas mitológicas en las que la buena gente vivía para siempre custodiada por todas las deidades del Olimpo.

I precisament eren les sirenes les encarregades de fer custòdia a les portes d'aquest lloc meravellós.
Vosaltres també viviu a “les illes afortunades”. Les Balears són això: un lloc molt afortunat, un dels més polits del món i, con diu el meu cosí Tià, Mallorca ja és tot un continent per ella mateixa. Aquí a Argentina, som molts els qui somnia’m en les illes vostres (o nostres) i voldríem sentir el càntic de les sirenes no per fondre'ns a l' Atlàntic, sinó per arribar ben custodiats a ca nostra. Ja vos dic que, almanco jo, com a descendent de balears, em sent sempre a cavall entre dues terres aferrada a les meves rels com un ametler plantat a Mallorca però que fa fruits a Amèrica.

Y, precisamente, eran las sirenas las encargadas de custodiar las puertas de este lugar maravilloso. Vosotros también vivís en "las islas afortunadas". Las Baleares son éso: un sitio muy afortunado, uno de los más bellos del mundo, y, como dice mi primo Sebastià, "Mallorca, ya es todo un continente por sí misma". Aquí, en Argentina, somos muchos los que soñamos con vuestras (o nuestras) islas y querríamos sentir el canto de las sirenas, no para hundirnos en el Atlántico sino para llegar bien custodiados a nuestra casa. Porque , desde ya os digo, que , al menos yo, como descendiente de baleares, me siento siempre a caballo entre dos tierras, aferrada a mis raíces como un almendro que, plantado en Mallorca, da frutos en América.

Però ara, amb IB3 i el meu ordinador podré viatjar totes les nits a la nau vostra desitjant que els pirates que pugin siguin, com a mínim, tan garrits com en Johny Deep i que ens trobin a nosaltres, les amigues del programa, tan maques com les mitològiques sirenes d’en Plató, ... és clar que molt més plenes de modernitat.

Pero ahora, con IB3 y mi computadora, podré viajar todas las noches en vuestra nave, deseando que los piratas que suban sean, por lo menos, tan buenos mozos como Johny Deep y que nos encuentren a nosotras, las amigas del programa, tan encantadoras como las mitológicas sirenas de Platón..., claro que mucho más llenas de modernidad.

Au, idò! Els millors desitjos per a tots els pirates i totes les sirenes a IB3 i llarga vida a la nau que avui s'endinsa a la mar!

¡Entonces! ¡Los mejores deseos para todos los piratas y todas las sirenas de IB3 y larga vida a la nave que hoy se interna en el mar...!

Cati Cobas a Bons Aires / Cati Cobas, desde Buenos Aires