jueves, 31 de marzo de 2011

269-¿El último sastre?


Dedicada con mucho cariño a Betty, Graciela, Susana, Silvia y Alicia, las “chicas” de la primaria.

Hace un tiempo recibí una invitación para ver el video que ilustra esta crónica. En él me inspiré para rendir un pequeño homenaje a alguien que dedicó su vida a la creación.

Los textos en cursiva se han armado con la canción “Con el alma en vilo”, de Teresa Parodi

“Aunque parezca muy repetido
Cree en la vida en todo sentido,
Ama el profundo y bello destino
De la pureza que no murió”

No lo he conocido aún personalmente pero viene a mi crónica con garantía especial. Es el esposo de Betty , mi compañera de banco de la escuela primaria desde segundo a sexto grado (no hace falta recordar que fui a primaria cuando todavía teníamos Primero Inferior y Superior, ¿eh?). ”Dos que duermen en el mismo colchón…”, dice el refrán. De ahí lo de la garantía. Betty, que estaba dotada de una integridad y nobleza muy especiales aún cuando era solamente una niña, tiene que haberse unido a alguien igual a ella, pienso. Garantía digo de que el hombre del video tiene que ser un hombre bueno, que es mucho mejor todavía que ser un buen hombre. El “buen hombre” pareciera tener algo de tonto, como si fuera bueno porque no le quedó otra alternativa. En cambio uno es un “hombre bueno” por decisión propia, porque uno siente dentro la necesidad del deber cumplido y de hacer las cosas bien, de tener en cuenta al otro sin dejar de ser uno mismo con lo mejor que tiene para dar… Sus ojos claros, su tupida barba canosa y su voz cascada hablan del legítimo orgullo que siente por su oficio (?). El esposo de mi compañera Betty es un sastre teatral que ha dedicado su vida a vestir artistas.

"Cree en el ángel de la poesía
Y en las canciones comprometidas
Que nos defienden de la osadía
De los que atontan a la razón
Ama las flores por florecidas
Y los umbrales de la alegría
Y la paciencia bien entendida
Del corazón"

En la película se dice de él que es “el último sastre”. Y él admite que su oficio (arte para mí) se está perdiendo en lo que hace a su carácter artesanal. Alejandro Babiaczuk ha sido por más de treinta años, acompañado por mi querida Betty, el sastre del Teatro San Martín de la Ciudad de Córdoba (el equivalente provincial de nuestro Teatro Colón). Y tiene en su haber los trajes de artistas de la lírica y el ballet de primer nivel así como de infinidad de vestidos para compañías infantiles y, ¿por qué no?, en alguna oportunidad, ha llegado a vestir a la mismísima y popular “Mona” Giménez, el rey del cuarteto cordobés.

"No se detiene porque le apunten
Con titulares que lo destruyen,
Y aunque parezca andar en las nubes,
Pisa la tierra con decisión.
Si es que se cae de la azotea
Siempre hay amigos que lo remiendan
Las averías que acaso quedan
Con tanta cosa que ya perdió.
Cree en la fuerza de la ternura
Y en las proezas de sus locuras,
No se molesta si se le ríen
De la ilusión."

En una época en que lo “hecho a mano” se ve como pasado de moda, las suyas sostienen los bocetos tiernamente, como se sostiene a un hijo, cuidando de él para que crezca fuerte y sano. Empuñan la tijera con la misma precisión con la que un médico utilizaría el bisturí. Lo miro dar puntadas en la tela mientras habla de su satisfacción al sentir que ha continuado el legado de su padre, inmigrante, y no puedo menos que conmoverme. ¿Será cierto que de a poco su forma de trabajar se irá perdiendo?

Alejandro habla con alegría de su obra y uno lo imagina a lo largo de la vida, con los hijos pequeños rondándolo, como ahora, pienso, harán los nietos (orgullo de mi querida amiga, demás está decirlo). Se trata de alguien que ama lo que hace, de eso no hay ninguna duda, de alguien que dice que ver a los artistas luciendo sus creaciones le produce un placer muy especial. Y una no puede menos que admirar al que a partir de sedas, brocatos y tafetas ha hecho la delicia de varias generaciones de cordobeses (y de unos cuantos porteños también) afectos al arte del teatro .

"Anda con el alma en vilo
Pero no padece de otro mal mayor
Claro, que le cuesta un poco
Convencerse a diario que así está mejor
Siente que aún puede ser inocente
Pese a la insidia de alguna gente
Con otros muchos que por valientes
Han elegido siempre el amor
Mientras le dure la vida creo
Que habrá de andar con los mismos sueños
Y aunque le quedan no pocos miedos
Ni así se mueve de lo que es
Busca mirarse en los parecidos
Y hombro con hombro con ellos sigue
Amando el cielo que compartimos,
Créanmelo"

¿Será “el último sastre"? A juzgar por ciertas miradas excesivamente materialistas que descubro en algunos jóvenes actuales tiendo a pensar que Alejandro lleva razón. Va a ser difícil reemplazarlo. Pero también creo que mientras la vida le dure, como dice la canción, Alejandro Babiaczuk va a seguir enhebrando sueños que lucirán Rigoletto o Aída, los cisnes del lago y Blancanieves porque su pasión va mucho más allá de ganarse la vida honradamente y de continuar la tradición familiar.

Se trata de un artista, de alguien que "siente" lo que hace. Y eso no tiene precio ni conoce la palabra jubilación.

Cati Cobas

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Cati, no vi aún el video, pero me imagino...y tu Caticrónica llena de ternura por la evocación de este mundo que se nos va y de los recuerdos de cuando íbamos, las que íbamos, a primero superior...sí que era otro mundo aquél...
Un beso
Miri

CATI COBAS dijo...

Sí Miri, el mundo es otro y las manos cadavez se usan menos. me pareció que el video y su mensaje implícito merecían una crónica. besosy gracias por estar...

RosaMaría dijo...

Hermosa crónica! Tengo lágrimas en los ojos pues recuerdo a mi padre inmigrante y sus hermanos y mi abuelo, toda una familia de sastres. Cada uno con una especialidad, chaleco, pantalón, en fin que no te quiero cansar. Mi viejo hacía maravillas con los sacos, pues disimulaba los defectos del cliente que se iba encantado. Si habré desilvanado sacos "en penitencia" por mis travesuras, aunque papá sabía que yo estaba más encantada que castigada.
Gracias Caty, un hermoso video, felicitaciones a Alejandro por tan bellas creaciones. Beso para vos.

CATI COBAS dijo...

Gracias a vos, Rosa María. A mí me fascina todo lo que sea artesanal y el video era realmente inspirador. (Además, Betty, mi compañera y esposa de Alejandro estuvo toda la vida en mi corazón y nos reencontramos por Facebook. Ella colabora muchísimo con él como harías vos con tus "penitencias". Un abrazo grandote.

Anónimo dijo...

Gracias querida amiga! Nos encantó!! Está redactado esplendidamente como todas tus crónicas, y es muy cierto, todo lo hace con el corazón. A veces le robamos tiempo al descanso para hacer esa tarea que nos llena de satisfacción cuando la vemos plasmada en el escenario de algún teatro, y no importa si la cobramos mucho ó poco, el premio es verla allí, y cuando los niños la disfrutan y creen que es la bruja ó la princesa que les habla nos emocionamos de ver el objetivo cumplido.
Gracias una vez mas, te quiero mucho! Ale y Betty

Valeria dijo...

El Tio Ale !!!! bello, bello, bello... asi es como es él....

CATI COBAS dijo...

Muchas gracias, beto, Ale y Valeria...Es lindo saber que nos leen y que lo que escribimos les ha provocado emociones...

Analia dijo...

Es hermoso ver plasmado el trabajo de tantos años de Alejandro y su dulce Bety acá, es un orgullo para nosotros conocerlos y tenerlos como familia.
Las palabras que escribieron son preciosas y definen todo...
los queremos mucho Marcelo y Analía

Pablo dijo...
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CATI COBAS dijo...

Me alegra mucho, Analía y Marcelo, haber encontrado las palabras que Betty y Alejandro merecen...Gracias por decirlo.